* La última Ordenación fue con Monseñor Gonzalo Alonso
Staff Prensa México
Oaxaca, Oaxaca, 17 de julio de 2024 En conferencia de prensa el Arzobispo de Oaxaca Monseñor Pedro Vásquez Villalobos, anunció que para el 22 de agosto en el auditorio «Guelaguetza» a las once de la mañana, será la Ordenación Episcopal de Monseñor Luis Alfonso Tut Tún quien fue designado Obispo Auxiliar por el Papa Francisco. «Haremos la invitación a los Obispos, a los Cardenales, a los Arzobispos; a las autoridades civiles, haremos invitación a Sacerdotes, religiosos, religiosas, vendrán de Yucatán Sacerdotes y fieles, estarán entre nosotros, eso nos alegra».

El Arzobispo mostró su alegría ante los medios de comunicación reunidos en la Catedral Metropolitana, «la Arquidiócesis necesita muchísimo de Obispo Auxiliar, y le doy gracias a Dios porque, a partir del día 22 de agosto, Monseñor Luis Alfonso Tut Tún será nuestro Obispo auxiliar y recorrerá los 35,000 km² que tiene nuestra arquidiócesis, visitará a esas 120 parroquias de nuestra Arquidiócesis y visitará cientos y cientos de pueblos, porque nuestra arquidiócesis tiene no nada más cientos y cientos, yo creo que tiene miles y miles de pueblos y ahí hay que estar presentes, porque siempre, tanto los sacerdotes como las comunidades nos piden que vayamos con ellos y que estemos con ellos en diferentes momentos de la vida de la Iglesia, de la comunidad parroquial», resaltó «este corazón que está feliz, que está feliz desde el día que me dijeron: va a tener una auxiliar. Me dieron ganas de llorar, porque sé cómo se necesita un Obispo auxiliar y le agradecía Dios, y le agradecí al Papa y le agradecí a Luis Alfonso que haya aceptado ser Obispo auxiliar de Oaxaca».
Vásquez Villalobos recordó, «en el 2013, el 5 de febrero de 2013 fue ordenado Obispo Auxiliar Gonzalo Alonso, desde el 2013 no hay hasta el 2024 ordenación episcopal en Oaxaca, desde el 13 hasta el 24, más de 11 años para que haya una nueva ordenación episcopal en nuestra arquidiócesis, es una bendición, es una bendición y la compartimos con ustedes y compartimos la alegría con ustedes. Estamos llenos de gozo, llenos de esperanza. Monseñor está feliz, está feliz, es consciente de la carga que ahora va a tener como un sucesor de los apóstoles».
Al comentar sobre sus recorridos en las comunidades de Oaxaca destacó «Los Obispos no solamente recibimos aplausos de nuestro pueblo cuando vamos con ellos, también recibimos sufrimientos, dolores, angustias, preocupaciones, desencantos, desilusiones, quejas. Los aplausos se borran con toda esta angustia de nuestro pueblo, esa es la carga que lleva un Obispo. Aparentemente, nosotros somos muy aplaudidos, muy queridos, muy esto, muy aquello, pero también somos una persona que recibe muchas quejas, muchas quejas y muchas peticiones. Señor, – le dice la gente – usted que puede hablar, hable por nosotros, usted que puede llegar a este lugar y aquel otro, ayúdenos, ayúdenos».

